Una operación de la Unidad para capturar a uno de los líderes yihadistas más buscados activa una célula que pone en su punto de mira a los miembros de la Unidad. Es una situación sin precedentes para el equipo liderado por Carla, que debe enfrentarse al miedo de haberse convertido en objetivo y a la posibilidad de que haya un topo entre ellos, mientras avanzan en su investigación a contrarreloj.