El pasado jueves 26 de marzo, el Series Mania Forum acogió la firma de los nueve primeros países que se han adherido al nuevo Convenio del Consejo de Europa sobre la coproducción de obras audiovisuales en formato de serie: Francia, Georgia, Grecia, Italia, Luxemburgo, Malta, Montenegro, Polonia y Portugal. Se trata del primer marco jurídico internacional que regula de forma específica la coproducción independiente de series para televisión y plataformas de streaming. En concreto, busca fortalecer la cooperación cultural, apoyar a los productores independientes y mejorar la transparencia ante los cambios.
“Este tratado consolidará la posición de los productores independientes en un mercado dominado por actores no europeos, en un contexto de modelos económicos dictados por algoritmos”, señaló el secretario general del Consejo de Europa, Alain Berset, durante esta firma, que tuvo lugar en el Teatro Marie Curie del Grand Palais de Lille. Ahora, este tratado necesita tres ratificaciones, de las cuales al menos dos deben proceder de Estados miembros del Consejo de Europa, para entrar en vigor. Fuentes del Ministerio de Cultura de España han señalado a Kinótico que el país se encuentra en el proceso de adhesión a este convenio.
Desde España, los productores ven con muy buenos ojos el texto. Fabia Buenaventura, directora general de la Asociación de Productores Audiovisual Independientes (PATE), ve “muy positivo y oportuno que se ponga el foco en las series”. Además, destaca que el texto, “tanto en el preámbulo como en el articulado, reconoce la importancia, el valor y la aportación de los productores independientes, y además protege sus derechos de una manera muy interesante”, tanto en referencia al retorno de IP como a los criterios de independencia. “La mejor forma de proteger al productor independiente es que pueda recuperar los derechos sobre la obra una vez pasados tres años como mucho o cinco máximo del estreno”, ha destacado. Asimismo, al tratarse de 46 países los que forman parte del Consejo de Europa (más del doble de los de la UE), este convenio “plantea abrir posibilidades de colaborar y coproducir series con otros países”.
Carlota Guerrero, gerente de la Federación de Productoras Audiovisuales (PROA), explica que “este convenio, ya en su preámbulo, reconoce que las series son un instrumento de creación y expresión de la diversidad en un entorno global y que los productores independientes juegan un papel relevante en el impulso y la creación de estos contenidos”. “A nivel europeo, en un mercado en que las plataformas y los medios globales ocupan una posición predominante, resulta necesario poner a disposición del sector herramientas para producir contenidos plurales y diversos, que aseguren el acceso a la financiación y la retención de derechos”, señala.
Reducir barreras administrativas
Además, pone de relieve que este texto busca reducir “las barreras administrativas” y aportar “seguridad jurídica”, lo que “facilita la colaboración transfronteriza y el acceso a financiación internacional”. Esto, sumado a los “instrumentos de protección de la propiedad intelectual de los productores independientes” son, a su juicio, “claves para garantizar la retención del valor creativo y financiero de sus producciones”. Respecto a los beneficios para los productores, celebra que no solo ofrece un marco jurídico, sino también “una definición específica de las series audiovisuales e introduce la obligación de asignar una participación en los derechos de explotación y los beneficios a la productora independiente”. Asimismo, destaca que establece la obligación de los prestadores de servicios de comunicación de “facilitar datos de audiencia e información sobre la explotación de la serie a todos los coproductores”. Por último, también se establece la “prohibición de licenciar los derechos de explotación a perpetuidad” y exige que “los periodos de licencia permitan que los productores independientes puedan beneficiarse del valor residual de los derechos”.
Por su parte, Carlo D’Ursi, presidente de PIAF (Productoras Independientes Audiovisuales Federadas) – MAPA (Mesa Territorial de Productores Audiovisuales), matiza que a pesar de la firma de algunos estados, “no entrará en vigor hasta que no se ratifiquen sus respectivos parlamentos“. “Está bien que no saquemos bombos y platillos porque esto está lejos de ser un impacto en el mundo actual en la coproducción de series”, advierte respecto a un trámite parlamentario que “puede retrasar los tiempos”.
No obstante, cree que se trata de “un movimiento orgánico a nivel legislativo, porque apunta a poder dar a los productores independientes un paraguas para coproducir series y mantener la propiedad intelectual sobre las series”, lo que lo convierte en un “elemento crucial para que los productores puedan -sin prejuicio de trabajar con plataformas y televisiones, que es donde las series van a estar- poder tener una capacidad de negociación y sentarse en las mesas de negociación con una financiación anterior y con unas reglas claras”. Además, y en lo que afecta a PIAF-MAPA de forma específica, afirma que da la posibilidad de que “las televisiones nacionales puedan ampliar su radio de acción y puedan pensar en una colaboración no solo intraestatal, sino también intraeuropea”. “Esperamos y deseamos que facilite aún más la posibilidad de coproducir series de altísimo nivel”, ha enfatizado.






